Hemos estado en el cortijo durante una semana, y la verdad es que bastante mejor de lo esperado. La casa está en un lugar privilegiado, en plena naturaleza, donde disfrutas de tranquilidad, no hay ruidos ni gente por los alrededores, la verdad es una maravilla.
La casa está estupenda, tiene un salón muy grande para estar por la noche todos reunidos alrededor de la chimenea jugando a la cartas con los amigos.
Hemos estado 12 personas y la verdad es que lo pasamos estupendo.
Nos ha cogido una semana de mucho frió, pero hemos estado bastante bien, las camas tienen todas nórdicos de plumas, por lo que hemos dormido muy a gusto y calentitos y además los radiadores de los dormitorios funcional durante un rato por la noche, por lo que ayudan a que las habitaciones estén ambientadas.
La verdad es que seguro volveremos en verano para disfrutar de la piscina que tiene, ya que la casa nos ha encantado y el lugar también.